Una congregación bautista con raíces profundas en Puerto Cabello, comprometida con la Palabra de Dios y el servicio a su comunidad.
La Primera Iglesia Bautista de Puerto Cabello fue fundada con el propósito de proclamar el evangelio de Jesucristo en la costa carabobeña de Venezuela. Desde sus inicios, la iglesia ha sido un pilar espiritual en la comunidad, formando generaciones de familias que hoy son testimonio vivo de la gracia de Dios.
A lo largo de los años, la congregación ha crecido en número y en madurez espiritual, sin apartarse jamás de su compromiso con las Sagradas Escrituras como única regla de fe y práctica. La fidelidad a la Palabra de Dios ha sido, y seguirá siendo, el fundamento inamovible de todo lo que hacemos.
Un grupo de creyentes se reúne por primera vez para adorar y estudiar la Palabra de Dios en Puerto Cabello.
La congregación adquiere su local en el centro de la ciudad, en la Calle Comercio, donde continúa reuniéndose hasta hoy.
Se establecen los ministerios de jóvenes, niños y diaconía, ampliando el impacto de la iglesia en la comunidad.
La iglesia establece un colegio cristiano para ofrecer educación con valores bíblicos a la comunidad de Puerto Cabello.
Una congregación activa, creciente y comprometida con el evangelio en Puerto Cabello y Venezuela.
Hombres llamados por Dios para pastorear su rebaño con humildad, fidelidad y amor.
Ordenado al ministerio pastoral, lidera la congregación con fidelidad a las Escrituras. Su ministerio se centra en la predicación expositiva, el discipulado y el cuidado integral del rebaño.
Colabora en la supervisión pastoral, la enseñanza bíblica y el acompañamiento de los grupos pequeños. Su corazón es ver a cada miembro crecer en la gracia y el conocimiento de Cristo.
Dedicado a equipar a la próxima generación para vivir para Cristo. Lidera el ministerio juvenil con pasión, autenticidad y un profundo amor por las Escrituras.
¿Deseas reunirte con uno de nuestros pastores?
Solicitar reunión →Como iglesia bautista conservadora, nuestra doctrina está arraigada en las Sagradas Escrituras y en la tradición histórica de las confesiones bautistas. Estas son las verdades centrales que guían nuestra fe y práctica.
Creemos que la Biblia, en sus 66 libros, es la Palabra de Dios inspirada, infalible e inerrante. Es nuestra única y suprema regla de fe y práctica.
Creemos en un solo Dios eterno que existe en tres personas iguales y distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los tres son plenamente Dios.
Creemos en la deidad de Cristo, su nacimiento virginal, su vida sin pecado, sus milagros, su muerte expiatoria, su resurrección corporal y su segunda venida.
Creemos que la salvación es solo por gracia, solo mediante la fe, solo en Cristo. El hombre es salvo no por obras, sino por el arrepentimiento y la fe en el evangelio.
Creemos en la iglesia local como una comunidad de creyentes regenerados, bautizados y comprometidos con la enseñanza apostólica, la comunión y la misión.
Practicamos el bautismo por inmersión de creyentes y la Cena del Señor como ordenanzas instituidas por Cristo y observadas en obediencia a su mandato.